Hijos del Altísimo - http://www.altisimo.net -

Capacitación para el ministerio con niños

Paternidad práctica (Introducción)

Capítulo anterior Indice Capítulo siguiente

"Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor." (Efesios 6:4)

Este versículo menciona tres ingredientes importantes que un padre (o una madre) debe proveer para sus hijos:

  1. Amor y comprensión ("no provoquéis a ira");
  2. Disciplina;
  3. La palabra de Dios ("amonestación del Señor").

Para proveer estos ingredientes, en primer lugar los padres necesitan invertir tiempo en la educación de sus hijos. Esto significa renunciar a otras ocupaciones que nos quitan tiempo. Si un niño menor a diez años pasa diariamente varias horas en ausencia de sus padres, se abrirá a influencias extrañas que los padres no podrán controlar, y además desarrollará sentimientos de abandono. Para cumplir con el mandato divino de educar a nuestros hijos, es por tanto necesario hacer ajustes a nuestro horario, para que por lo menos uno de los padres (o los dos turnándose) puedan pasar el día al lado de sus hijos.

Si usted ve esta necesidad en su vida, pero no sabe como realizarlo, le recomiendo que primero haga un "inventario de su tiempo": ¿En qué está usando su tiempo en un día promedio? ¿Cuántas horas al día necesita dormir y descansar? ¿Cuántas horas al día se ocupa con quehaceres de la casa, aseo personal, comer, etc.? ¿Cuántas horas invierte en la comunión con el Señor? ¿Cuántas horas trabaja fuera de la casa? ¿Cuántas horas dedica exclusivamente a la comunión con sus hijos? ¿Cuántas horas ocupa en actividades improductivas, tales como mirar televisión, escuchar y difundir chismes, leer cosas que no edifican, jugar a la computadora, etc.?
Haga el control: la suma total de las actividades de un día promedio debe llegar a 24 horas.
Si el total no suma 24 horas, o si usted no está seguro cuánto tiempo invierte en cada actividad, entonces "lleve la contabilidad" durante una semana: Anote consecuentemente a qué hora se levanta, a qué hora empieza con los quehaceres de la casa, a qué hora sale para trabajar afuera, etc; y al fin de la semana sume todo y calcule el promedio diario. Así sabrá adonde se ha ido su tiempo.

Ahora, si ha hecho este "inventario del tiempo", analícelo: ¿Qué cambios puede hacer a favor de sus hijos? Pida sabiduría de Dios, y después haga los cambios necesarios. Por ejemplo:
- Elimine actividades improductivas.
- Quizás puede hacer junto con sus hijos algunas cosas que hasta ahora usted hacía solo: los quehaceres de la casa, pasatiempos, quizás aun algunos trabajos fuera de la casa.
- Para aquellos trabajos que necesariamente tienen que hacerse, y no pueden hacerse con los niños: ¿puede conseguir una ayuda para estos trabajos?
- Quizás algunas actividades pueden organizarse mejor o realizarse de una forma más eficaz, de manera que ocupen menos tiempo.
- ¿Pasa usted mucho tiempo con sus amigos adultos? Entonces evalúe si en vez de hacer cosas solo entre adultos, pueden hacerlo como familias enteras, junto con los niños.
- Reduzca el tiempo que trabaja fuera de la casa. - Sé que en nuestros tiempos, para muchas familias este será el mayor punto de resistencia. Demasiadas familias cristianas se han adaptado a los caminos de este mundo, donde ambos padres trabajan afuera todo el día y dejan a sus hijos solos, o al cuidado de personas ajenas. Algunos dirán que no lo pueden hacer de otra manera por la necesidad económica. Pero Dios ha encargado a los padres con la educación de sus hijos, y El no nos da mandamientos imposibles de cumplir (1 Juan 5:3-4). Dios promete también que si nosotros buscamos primero Su reino (o sea, vivimos según Sus mandamientos), entonces El nos dará todo lo que necesitamos (Mateo 6:31-33). Entonces, si usted dice que no puede cumplir los mandamientos de Dios porque tiene necesidad económica, usted tiene las cosas al revés: Usted tiene necesidad económica porque está desobedeciendo a los mandamientos de Dios. Si alguien se compromete con los caminos de Dios, Dios se compromete a proveer lo necesario.
Aun si tal vez no fuera posible que uno de los padres se quede en casa todo el día, existen muchas otras soluciones creativas para este problema. Por ejemplo, pueden cada uno encontrar un empleo a medio tiempo, que les deja la mitad del día libre. - O usted puede comenzar un negocio desde su casa, y puede involucrar a sus hijos en este negocio. Así mata a dos pájaros de un solo tiro: Puede generar ingresos para su familia, y a la vez enseñar algo útil a sus hijos y pasar tiempo juntos. - Conversando juntos y buscando a Dios, cada familia puede encontrar una solución adecuada para su situación.

Aun mejores soluciones se pueden encontrar cuando algunas familias se apoyan unas a otras de manera práctica.

¿Y las madres solteras? - Obviamente, las madres solteras pertenecen a la categoría de las personas que necesitan el apoyo de sus familiares y de la comunidad de los creyentes, al igual como las viudas y los huérfanos (1 Tim.5:3-5, Stgo.1:27). Estas son algunas formas como podría suceder este apoyo:
- Una familia completa, que comparte los principios de una educación cristiana, puede espiritualmente "adoptar" a la madre soltera con sus hijos, p.ej. cuidando a sus hijos durante una parte del día, comiendo juntos, etc.
- Jóvenes solteros/as podrían ayudar a la madre soltera con trabajos prácticos de limpieza, mantenimiento, cocina, etc. en su casa.
- Apoyo económico para disminuir la necesidad de la madre soltera de trabajar fuera de la casa; o apoyo práctico para que pueda comenzar un negocio en casa.
- En el caso de madres abandonadas por su esposo, la comunidad de los creyentes puede prestar servicios de mediación. En algunos casos, con la ayuda de Dios, podrá lograrse hasta la reconciliación de la pareja. Donde esto no es posible, por lo menos se podrá lograr que el esposo pague los alimentos debidos según la ley.

Sugerencias parecidas pueden aplicarse en el caso de padres solteros.

Sé que en la actualidad existen pocas iglesias donde se cultiva la vida familiar, y las formas de apoyo descritas. Pero esto no debe ser motivo de rendirse y decir que "no se puede". Al contrario, esto debe ser motivo de cambiar esta situación y comenzar a vivir como cristianos - por lo menos entre los que de verdad lo son. En la primera iglesia, el apoyo mutuo era lo más natural (Hechos 2:44-45, 4:34-35, Gálatas 2:10, 6:9-10). Si esto ya no se practica en las iglesias contemporáneas, es porque las iglesias ya no son "normales" (o sea, se desviaron de las normas de Dios).

Converse ahora mismo: ¿Qué cambios hará en su familia para poder pasar más tiempo con sus hijos, y cumplir el mandato de Dios de educarlos según El?
Si está estudiando este material a solas, converse con su esposo/a. Si lo está estudiando en un grupo, comparta también con los otros participantes. Si hay en el grupo madres solteras, u otras familias necesitadas, conversen sobre maneras prácticas de ayudarles.

Jóvenes solteros: Si sus padres son cristianos, compartan este material con sus padres. Piensen y conversen también: Una vez que se casen, ¿cómo se organizarán para poder educar a vuestros hijos según los principios de Dios? - Oren para que Dios les dé un(a) esposo(a) que comparta los principios bíblicos acerca de la educación de los hijos.

Ancianos con hijos adultos: Piensen y conversen: ¿Cómo podrán usar este material para aconsejar a sus hijos? ¿Cómo puede usted apoyar a sus hijos en la educación de los nietos; o quizás a otra familia joven?

Anote aquí qué cambios piensa hacer en su propia familia para dedicarse más a la educación de sus hijos:









Anote aquí qué puede hacer para ayudar a otras familias en este respecto (especialmente a padres solteros y madres solteras):








Ore por la dirección y bendición de Dios al llevar a cabo las sugerencias que anotó.

- En los siguientes capítulos veremos algunas ideas para cada uno de los tres ingredientes de una buena paternidad:

  1. Amor y comprensión;
  2. Disciplina;
  3. Enseñanza de la palabra de Dios.

Capítulo anterior Indice Capítulo siguiente

Hijos del Altísimo - http://www.altisimo.net -